EL DON DE LA TRISTEZA,
XXIV Premio Emilio Alarcos,
Alfonso Brezmes
Me ha gustado mucho este libro de poemas de Alfonso Brezmes (1966, Madrid). Y dicha esta generalidad, debería decir por qué. Más que mis palabras, léanlo y descubrirán las razones de mi afirmación. Pero mientras llega ese momento –si llega–, señalaré en toscos heptasílabos algunas cosas que me gustan:
Perfecta claridad.
Un hondo sentimiento.
Hallazgos imprevistos.
Depurada sintaxis.
Los encabalgamientos,
tan logrados, precisos.
Emoción contenida.
Profunda humanidad.
Versos que perlas son.
Nada sobra ni falta.
¿Qué más puede pedirse?
Mi feliz enhorabuena,
para ti, Alfonso Brezmes.
Dos poemas.
HABITAR UN CUERPO
Honrarlo mientras siga el viaje,
aprender de él la duración,
la plenitud y el abandono
que es ir hasta otro cuerpo,
mirarlo desde fuera y comprender,
aceptar por fin su decadencia,
dejarlo ir,
soltar sin ruido,
igual que se ama a un pájaro en el cielo,
la piedra que nos corresponde.
EL DON DE LA TRISTEZA
Con las primeras lluvias lava el mundo
como un guerrero sus heridas,
mientras los mirlos afinan su voz
después de un largo invierno sin usarla
y a lo lejos se escuchan las canciones
de la tripulación queda regresa
de otra dura jornada en alta mar.
Que el Dios de los poemas me perdone,
pero no hay más verdad en lo que escribo
que la celebración de este misterio
de ser materia viva que se siente
parte de un todo inabarcable,
y de exhibir como una rara joya,
que otros esconden como un vicio,
el denostado don de la tristeza.
Título: El don de la tristeza
Autor: Alfonso Brezmes
Editorial: Visor
Páginas: 85
Año: 2026
