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miércoles, 22 de enero de 2025

 


                           LÁGRIMAS NEGRAS, Hermanos Gutiérrez







POEMAS,  Amalia Bautista



DESNUDO DE MUJER


Para ti nunca fui más que un pedazo

de mármol. Esculpiste en él mi cuerpo,

un cuerpo de mujer blanco y hermoso,

en el que nunca viste más que piedra

y el orgullo, eso sí, de tu trabajo.

Jamás imaginaste que te amaba

y que me estremecía cuando, dulce,

moldeabas mis senos y mis hombros,

o alisabas mis muslos y mi vientre.

Hoy estoy en un parque donde sufro

los rigores del frío en el invierno,

y en verano me abraso de tal modo

que ni siquiera los gorriones vienen

a posarse en mis manos porque queman.

Pero, de todo, lo que más me duele

es bajar la cabeza y ver la placa:

“Desnudo de mujer”, como otras muchas.

 Ni de ponerme nombre te acordaste.







LAS COSAS PEQUEÑAS


No menosprecies nunca

el poder de un cerilla

ni de un temblor de labios:

en las cosas pequeñas

hallarás el origen del incendio.

sábado, 18 de marzo de 2017




POEMAS, Amalia Bautista

AL CABO

Al cabo son muy pocas las palabras
que de verdad nos duelen, y muy pocas
las que consiguen alegrar el alma.

Y son también muy pocas las personas
que mueven nuestro corazón, y menos
aún las que lo mueven mucho tiempo.

Al cabo son poquísimas las cosas
que de verdad importan en la vida:
poder querer a alguien, que nos quieran
y no morir después que nuestros hijos.


CUÉNTAMELO OTRA VEZ

Cuéntamelo otra vez, es tan hermoso
que no me canso nunca de escucharlo.
Repíteme otra vez que la pareja
del cuento fue feliz hasta la muerte,
que ella no le fue infiel, que a él ni siquiera
se le ocurrió engañarla. Y no te olvides
de que, a pesar del tiempo y los problemas,
se seguían besando cada noche.
Cuéntamelo mil veces, por favor:
es la historia más bella que conozco.

lunes, 17 de marzo de 2014




AL CABO, Amalia Bautista

Al cabo son muy pocas las palabras
que de verdad nos duelen, y muy pocas
las que consiguen alegrar el alma.
Y son también muy pocas las personas
que mueven nuestro corazón, y menos
aún las que lo mueven mucho tiempo.
Al cabo son poquísimas las cosas
que de verdad importan en la vida:
poder querer a alguien, que nos quieran
y no morir después que nuestros hijos.