VENTANA ABIERTA, Antonio Moreno
Aúna el último libro de Antonio Moreno (Premio Vitrubio de poesía 2025) la captación del instante y la hondura de un pensamiento emocionado. O dicho de otro modo, el apunte que muestra la belleza de lo minúsculo y las ideas esenciales que pudieran servir como manual de vida: “Ante todo, si acaso quieres ver, no enturbies tu alma. No la emponzoñes con vanas quejas. No existe un mal mayor que tus lamentos, hechos todos de humo e inexistencia. (…) Atiende bien y mira: ver y amar desde siempre fue lo mismo”.
Destacar estos dos enfoques son, no obstante, una simplificación en la medida en que no alcanzan a explicar la propuesta global de Ventana abierta, una obra en la que cada poema es un espacio que da acceso tanto al mundo interior del poeta como al mundo de la luz y de todas las criaturas amadas (mirlos, gorriones, “el más amigo de los hombres”), que embellecen la existencia de quien vive lleno de gratitud. Sirva el poema “Apunte al mediodía” como un ejemplo de “bodegón pictórico”, en el que ensalza el valor de lo “pequeño”:
APUNTE AL MEDIODÍA
Este contraste envuelto en la extrañeza: el sol que se detiene inesperadamente en un tablero con tres vasos vacíos, algunas servilletas de arrugado papel, el amarillo de unos altramuces. Ese secreto de una luz sin límites, distinta en la madera. Y el ruido intempestivo –tal vez vulgar– de unas voces, de rudas carcajadas rápidas, disolventes, distraídas. El sol tan quieto, al otro lado de esas risas.
Prevalece un discurso poético que plasma la conciencia de la finitud: “Increíble parece ahora todo: que hayamos sido, que este mundo sea, que hayamos de pasar igual que sombras, que de ninguno de nosotros deba quedar nada, absolutamente nada. Ni tan siquiera un rastro de palabras” (p. 16). Pero también se reafirma la inquebrantable fe en la vida, a pesar de que seamos –afirma el poeta– “vanos seres tan invisibles como tú en tu nada” (p. 49). Además existe una sed de transcendencia, que se intuyó en anteriores libros del poeta: “Tal vez seamos ya lo que seremos: invisibles, como antes de haber sido. No espera uno absolutamente nada. Pero cuánto daría por volver a ver allí vuestros amados rostros” (p. 45). En cualquier caso, también se advierte un recuento de la vida, en el que el pasado se ciñe a momentos familiares llenos de emoción, tal y como sucede en “El paseo”. Y, en otras ocasiones, esa mirada a otro tiempo vivido supone un intento de comprenderse, de aceptarse, como se advierte en “Por qué?”.
Hay, a mi juicio, una mirada “nueva” –diría que “social”–, que atiende al presente, que abandona la intimidad del autor y su pasado, y que matiza, al mismo tiempo, la constante presencia de la naturaleza en toda la obra de Antonio Moreno. Ahora esta mirada se centra en los otros, en un deseo de comprender. Bastaría con leer los poemas “Camino del trabajo” y, sobre todo, el extraordinario “31-12-2023”. Igual sucede cuando el poeta, tras ver una casa durante un paseo, se pregunta: “¿Será feliz quien viva en esa casa?”.
En Ventana abierta Antonio Moreno explora el poema en prosa, siguiendo la fértil y diversa tradición que iniciaran Juan Ramón Jiménez y Luis Cernuda, entre otros. No es una prosa poética basada en la acumulación de recursos literarios –nada más lejos de la sobriedad estilística del autor–, pero sí sobresalen una intención y un ritmo logrados. Es un tipo de prosa poética personalísima, despojada de los brillos a los que otros acostumbran. Al mismo tiempo, creo que lo poético está mucho más presente en esta Ventana abierta que en anteriores libros (Alrededores, entre otros), en los que predominaba más lo narrativo. En esta nueva obra, un lector atento podría adivinar heptasílabos y endecasílabos ensartados en un discurso fluido y rítmico.
VENTANA ABIERTA / 5
Un hombre religioso, sin creencias. Sin dogmas ni doctrina ni evangelio. Sin templo con paredes y columnas donde cumplir con ritos o liturgias. Quien se limita a estar de pie y contempla como el que sale de una casa y mira confiándose al aire de la tarde, y se alegra con cosas no esperadas.
Alguien que se limita a estar callado, sin palabras que salgan de su boca. Quien nada más se para a ver lo visto, lo que creyó que ya tenía visto y de repente cobra vida nueva.
Un hombre cuya fe es una ventana con su cristal tan claro y transparente, de par en par abierta al universo.
Título: Ventana abierta
Autor: Antonio Moreno
Editorial: Vitruvio
Páginas: 73
Año: 2026



